2020 AÑO DE BELGRANO
15/9/2020 - Ana Pérez de Carricaburo murió este lunes a los 92 años de edad. Por un cuadro de neumonía fue internada el jueves pasado en el Hospital Regional de la Cuenca Alta. El hisopado realizado al ingresar confirmó horas después que era una paciente Covid positivo. La anciana fallecida no figura dentro del parte municipal del día, pero fuentes sanitarias del Hospital Regional informaron que fue hospitalizada el jueves pasado en dicho centro de salud por un cuadro de neumonia. El test realizado protocolarmente al acceder al hospital comprobó que la anciana estaba contagiada con el virus. Como factores de riesgo Ana padecía problemas renales y cardíacos preexistentes, además de haber superado una neumonía el año pasado. "En la residencia Idana le brindaron siempre un trato excelente y mantuvieron todos los protocolos necesarios. Ellos se manejaron excelente", reconocieron desde la familia de Ana. Con el deceso de la adulta mayor que residía en el asilo de Sargento Cabral y Lara, la cantidad de víctimas por Covid-19 en nuestra ciudad ascendió a 19 personas.
Por otra parte, en el informe diario de este lunes se computaron 25 nuevos casos, elevando la cantidad de activos a 181. También se informó el alta de 22 pacientes, por lo que el número de recuperados desde el inicio de la pandemia ascendió a 960.
Uno de sus hijos Juan Carlos se mostró muy indignado porque dice desde el hospital Cuenca no fue notificado del fallecimiento de su madre, "lo supe cuando fui al hospital a tratar de saber como estaba" El jueves a las 3 de la tarde fue internada en el Hospital Cuenca. En ese momento con mi hermana la vimos por última vez, siempre manteniendo la distancia. Nunca nos pudimos acercar a menos de 10 metros de la ambulancia. Desde el hospital nos dijeron que a la tarde-noche me mandaban un parte telefónico. Estuve esperando pero en todo el jueves no me enviaron nada. El viernes a la mañana tampoco recibí el informe, entonces me fui al Hospital, donde me encontré con un montón de gente conocida de toda la vida. Una persona que estaba en la recepción, a la que conozco, me comunicó con el jefe de terapia intermedia, el Dr. Carlos Garavaglia, también conocido de toda la vida, compañero de secundaria de mi hermana. Él tuvo la amabilidad de bajar y darme el parte diario” relató Carricaburo.
El viernes a la noche Carricaburo seguía sin recibir un informe oficial. El sábado tampoco se comunicaron con él, por lo que volvió al Hospital. Nuevamente concurrió y apeló a la buena voluntad del Dr. Garavaglia, que le facilitó los datos sobre el estado de su madre.
El domingo no tuvo noticias ya que el Cuenca no emite partes sobre estado de pacientes. Esperó que el lunes alguien le enviara el demorado parte telefónico, pero hasta el mediodía no tuvo noticias. “Después del mediodía concurrí, había un médico dando partes a familiares y le pregunté por mi mamá. Me miró con cara de asombro y me dijo: ´Su madre falleció ayer. ¿No le avisaron?´ Me quedé helado”.
“Así fue como enteré. Desde su internación, el día jueves, nunca me dieron ningún parte telefónico. Si no iba al Hospital en persona y apelaba a la buena voluntad de algún conocido, hoy (martes) seguiría sin saber que mi mamá había fallecido. De hecho recién este martes a las 9 me llamó una chica del Hospital para preguntarme si necesitaba alguna orientación con el sepelio. Un poco molesto le dije que lo que necesitaba era que hicieran el certificado de defunción”.
Esa fue otra dificultad administrativa con la que Carricaburo se encontró. El lunes, cuando el vehículo de la cochería fue a retirar el cuerpo, no pudo llevárselo porque el certificado de defunción no tenía el horario de muerte ni la firma del médico actuante.
“En resumen, entre tantos empleados que hay, el Hospital parece no tener a nadie encargado de recopilar los partes y llamar a los familiares. ¿Acaso no debería haber un encargado para eso? Hay una desorganización total. No puede ser que mi mamá falleció el domingo y el lunes ni siquiera estaba hecho el certificado de defunción. Hoy, martes, todavía no sé ni el horario de fallecimiento . Haciendo los trámites supe de otra persona que se enteró que su padre había fallecido cuatro días antes y no le avisaron”.
Carricaburo reconoce que la situación de su madre era muy complicada, con una combinación de patologías (trastornos renales, cardiopatía y neumonía, a lo que se sumó el diagnóstico de Covid-19 el día viernes). “Con mi hermana estábamos preparados para este desenlace, pero nos molesta mucho y nos deja muy mal que no nos hayan avisado al momento del fallecimiento”.
Ana Pérez de Carricaburo tenía 92 años. Hasta marzo vivió con su hijo, en su casa, cuidada por tres mujeres que la atendían las 24 horas debido a los primeros indicios de demencia senil. Ironías de la vida, junto a su hermana decidió llevarla a la residencia Idana para preservarla del virus, convencido de que allí estaría más aislada.
“Fue una fatalidad, una ironía de la vida, como quieras llamarle. Me consta que en la residencia son muy cuidadosos, aplicaron el protocolo de manera muy estricta. Cuando iba a visitarla la veía a través de la ventana, los elementos que le llevábamos siempre eran desinfectados y las enfermeras se cambiaban al ingreso y al egreso. A pesar de todos los cuidados el virus se filtró igual. En ese sentido, no tengo ningún reproche para Idana, todo lo contrario, estoy muy agradecido con la familia Elchin”.